Ultrasonido en agua contra la celulitis

En medicina, la ecografía es una solución para diagnóstico y para la práctica médica. En rehabilitación, por ejemplo, se utilizan dispositivos que emiten ultrasonidos para aliviar el dolor y la tensión muscular.

Para permitir que la ecografía intervenga de forma más eficaz se utiliza el agua como mejor transmisor (el aire absorbería parte de la energía).

El principal efecto de esta terapia es el de producir calor y micro vibraciones en profundidad (sin generar dolor), de esta manera la articulación o el tejido son mejor “alimentados” por la sangre y estimulados mecánicamente. La acción sobre el cuerpo humano es profunda cuando el ultrasonido llega a las capas subcutáneas.

¿Cómo afecta la ecografía al cuerpo humano?
Cuando las ondas de ultrasonido atraviesan un tejido biológico (cuerpo humano) interactúan con él y producen algunos efectos: a nivel mecánico se producen vibraciones, absorbe energía térmica, calor y si cambia el pH local.

Beneficios estéticos y terapéuticos
La celulitis en efecto, es una patología que involucra la microcirculación. Adiposidad localizada es esa imperfección, casi exclusivamente femenina, ligada a factores genéticos, la conformación ósea de la persona y los desequilibrios hormonales, caracterizado por exceso de grasa que va a cubrir unas protuberancias óseas, los muslos, su parte externa, las caderas y, en ocasiones, incluso el interior de la rodilla. Más allá de cierto límite, sin embargo, la adiposidad localizada deja de ser un problema exclusivamente estético y requiere soluciones que disuelvan el exceso de grasa.

Un equipo de especialistas en radiología, dermatología, neurología y física de la salud y el Force Institute de Copenhague confirman que, si las ecografías se transmiten en una bañera de hidromasaje, se beneficia la salud del organismo. Los ultrasonidos actúan ejerciendo una especie de micromasaje, a nivel de la célula adiposa y de la membrana adiposa que estimula la disolución de la grasa.

La doctora Anadela Serra Visconti, doctora en estética, señala que “todas las personas que tienen problemas con adiposidad localizada y celulitis luego pueden recurrir a la ecografía. Utilizado en un jacuzzi a frecuencias inferiores a 4 Mhz, con una penetración de 1-2 cm en el tejido subcutáneo, este método no tiene contraindicaciones. El agua, mejor si se extiende con la bañera de hidromasaje, optimiza la entrega de ultrasonidos, mejorando el efecto de los suyos micromasaje circulatorio. Un baño de este tipo reactiva la circulación y permite que los principios activos contenidos en los cosméticos penetren mejor en los tejidos. Esta es la condición ideal en la que aplicar, por ejemplo, cremas anticelulíticas que mejoran el circulación venosa y linfática en las piernas“. (yo)