Remedios naturales

En Italia, alrededor del 8% de las mujeres menopáusicas entre 45 y 65 años (7,3 millones) utilizan terapia de reemplazo hormonal. Para quienes no quieran o no puedan tomar esta terapia, existe ahora una alternativa terapéutica basada en productos naturales.
Se ha observado que la incidencia de enfermedades como la osteoporosis, la aterosclerosis y los cánceres de mama y de útero es decididamente menor en algunas poblaciones orientales, particularmente en las chinas y japonesas. Las mujeres del Lejano Oriente también se quejan más raramente de trastornos típicos de la menopausia, como sofocos, sequedad vaginal y atrofia de los tejidos del sistema genital. Estos datos epidemiológicos se han atribuido a hábitos alimenticios de estas poblaciones, en particular al gran uso que hacen de la soja, preparada de diversas formas. De hecho, múltiples estudios han podido demostrar que soja, además de proteínas y lípidos de alto contenido dietético, también contienen sustancias que tienen una acción similar, aunque menor, a la de los estrógenos hormonales. Se ha demostrado que estas sustancias no esteroides tienen similitudes estructurales con los estrógenos hormonales.

Basado en similitudes estructurales y los efectos de las hormonas, estas sustancias fueron nombradas “fitoestrógenos” (del griego “phyton”, planta). La acción de los fitoestrógenos de la soja es más suave, más equilibrada y más respetuosa con delicados equilibrios hormonales de la mujer en comparación con el estrógeno sintético. En muchos casos, por tanto, los fitoestrógenos representan una alternativa válida a la TRH, también porque carecen de aquellos efectos que en algunos casos pueden representar una contraindicación para los estrógenos sintéticos o de origen animal. Los fitoestrógenos también se encuentran en otras plantas, pero los fitoestrógenos de la soja son sin duda los más estudiados y mejor conocidos por sus efectos biológicos y seguridad de uso.
Por su equilibrada eficacia, inocuidad, facilidad de uso y manipulación, los fitoestrógenos obtenidos de la soja se clasifican como “complementos alimenticios”. Incluso si no requieren receta médica para su compra, es recomendable consulte a su médico antes de tomarlos, también para orientarse en aquellos preparados de calidad garantizada y más adecuados a la situación biológica individual. los isoflavoni de soja:

  • prevenir, reducir o eliminar los síntomas de la llamada premenopausia;
  • prevenir, reducir o eliminar los síntomas de la menopausia medio-leves;
  • prevenir y reducir el riesgo de osteoporosis;
  • prevenir y reducir el riesgo cardiovascular;
  • tener una acción eulipidémica (normalizar las grasas en sangre);
  • tienen una acción anti-radicales (reducen el nivel de radicales libres).
  • Los consejos dados no pueden reemplazar una visita a un especialista. La información, opiniones y recomendaciones proporcionadas no pretenden reemplazar las del médico tratante.