Remedios farmacológicos

La importancia de una información correcta para las mujeres es la base para utilizar el Terapia de reemplazamiento de hormonas. La TRH (terapia de reemplazo hormonal) no es una necesidad, pero tiene algunas funciones importantes. En primer lugar, hay que considerar un hecho histórico importante: la edad media de la mujer ha aumentado mucho (80 años), mientras que la edad media de entrada a la menopausia es más o menos constante (50-51 años). Por tanto, el período medio que pasa una mujer en la menopausia dura unos 30 años: más de un tercio de toda su vida. Los trastornos de la mujer en la vejez representan un problema no solo para el calidad de vida, pero también un coste social considerable.

No hace falta decir que no todas las mujeres necesitan THS. La valoración del estado de salud y la presencia o ausencia de factores de riesgo representa un momento fundamental para prescribir o no la terapia. Por otro lado, existe un porcentaje constante de mujeres que padecen síntomas importantes y molestos (como Sofocos calor, insomnio, ansiedad mi irritabilidad) que empeoran considerablemente su calidad de vida. Todas estas son consecuencias de la privación hormonal, que, cuando se compensan adecuadamente con la TRH, desaparecen rápidamente con alivio y bienestar inmediatos. Por último, son muchas las mujeres que, a pesar de no tener síntomas tan llamativos, suelen presentar signos de atrofia urogenital a medio plazo. La sequedad vaginal (con dificultad para el coito y la consiguiente reducción de la actividad sexual) suele ir acompañada de síntomas urinarios, como micción frecuente y cistitis recurrente. También en este caso se recomienda la terapia, ya que permite una mejora significativa de los síntomas.

Dado que hoy en día existen productos farmacéuticos diferenciados y distintas vías de administración, uno es posible personalización del tratamiento que también tiene en cuenta las preferencias de la mujer.
Ciertamente, la HTR debe aplicarse en los casos más graves y debe ser prescrita por el ginecólogo, quien establece las pautas terapéuticas más adecuadas para cada paciente y evalúa las contraindicaciones.
La HTR es muy eficaz, pero debe adaptarse cuidadosamente a cada paciente para no alterar excesivamente los delicados equilibrios endocrinos de la posmenopausia. Además, es una buena idea no continuar con la THS durante más de 5 años. Las sustancias utilizadas en la terapia de reemplazo hormonal imitan, en su acción, el estrógeno y la progesterona producidos por el ovario. La terapia es una elección que cada mujer debe hacer individualmente; se puede tomar una decisión apropiada por el especialista de acuerdo con la mujer, solo con información completa sobre las distintas opciones terapéuticas.

Objetivos de la terapia de reemplazo hormonal:

  • eliminar o aliviar los síntomas menopáusicos agudos, principalmente trastornos vasomotores y autonómicos;
  • tratar los trastornos a medio plazo relacionados con la distrofia tisular, especialmente del tracto genitourinario;
  • prevenir y tratar enfermedades que surgen en la vejez, en particular fracturas de origen osteoporótico e infarto de miocardio;
  • mejorar la calidad de vida.
  • Los consejos dados no pueden reemplazar una visita a un especialista. La información, opiniones y recomendaciones proporcionadas no pretenden reemplazar las del médico tratante.