Propiedades del zinc

Lo zinc tiene varias propiedades beneficiosas para el cuerpo humano. Permite, de hecho, mantener sanos varios órganos vitales y su falta corre el riesgo de causar algunos trastornos psicofísicos graves. El zinc se encuentra principalmente en pescado, ostras, carnes rojas (ovino, porcino y vacuno, pero principalmente en hígado de ternera), legumbres, frutos secos, chocolate negro, yemas de huevo, setas, semillas de calabaza, nueces, cereales integrales, semillas de girasol y levadura de cerveza. El papel del zinc en el cuerpo humano es múltiple: es fundamental para el correcto funcionamiento de la insulina, las hormonas sexuales y hormonas de crecimiento, consente para mantener el mecanismo adecuado de los receptores del gusto, la vista, el tacto y el olfato, para orientar la correcta absorción de las vitaminas del grupo B y para acelerar la cicatrización y cicatrización de heridas y úlceras. Además, el zinc actúa como una ayuda en el desarrollo y funcionamiento de Órganos reproductivos (tanto femenino como masculino), estimula la GH y la testosterona y es fundamental para la eficacia de la próstata: además de regular la motilidad y la producción de espermatozoides, ayuda a prevenir la hipertrofia de la propia glándula.

Este mineral, involucrado en el metabolismo de carbohidratos, lípidos y síntesis de proteínas, estabiliza la membrana celular y la estructura de las proteínas. También es importante para el correcto crecimiento del ser humano, para el control de metabolismo basal y, por tanto, de peso corporal. Y eso no es todo. El zinc, de hecho, tiende a retrasar la atrofia del timo (donde se producen los linfocitos T) y a estimular los osteoblastos y osteocitos. Recientemente, se ha demostrado que el zinc tiene acción antioxidante, tiene efecto antivírico y es eficaz contra los resfriados. Sin embargo, los beneficios no son solo físicos: el zinc, gracias a su función protectora a nivel cortical, es importante para la memoria y disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades mentales importantes, como la esquizofrenia y el autismo. Además, es un aliado eficaz contra la depresión. Pasemos ahora a las propiedades puramente estéticas del zinc. Preciado oligoelemento intracelular, se usa ampliamente para el cuidado de la piel, en particular para el acné y las manifestaciones cutáneas relacionadas con algunas enfermedades infecciosas; también es eficaz contra las estrías y contrarresta la acción de radicales libres. Al mantener los tejidos elásticos, también se utiliza para ralentizar la aparición de arrugas.

Después de hablar sobre las propiedades del zinc, intentemos ahora investigar los síntomas derivados de uno de ellos. escasez. El requerimiento diario cambia según el sexo y la edad de las personas: los niños y las mujeres necesitan 8 miligramos diarios de zinc, mientras que los hombres necesitan 10 mg. Solo el 20-30% del mineral ingerido es absorbido por el cuerpo y se almacena en los glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y músculos; lo que queda se excreta principalmente a través de las heces y, de forma secundaria, por la orina y el sudor. El porcentaje de zinc eliminado a través de la orina aumenta considerablemente en conjunto con un evento estresante, tanto físico como mental. En el cuerpo humano, este complejo enzimático pesa alrededor de 2 gramos: los tejidos y órganos que retienen la mayor parte del zinc son la próstata, hígado, cerebro, huesos, nervio óptico, músculos, arteria carótida, piel y cuero cabelludo. Una leve deficiencia de zinc provoca fatiga, ligera pérdida de apetito y deterioro del gusto. Una carencia más importante, debida a la malnutrición, tiene implicaciones más graves: en los niños puede haber una retraso del crecimiento y en la maduración sexual; en las mujeres puede haber dismenorrea, mareos, desmayos y depresión; en los hombres, disminución del deseo e hipertrofia prostática; en los ancianos, artritis y problemas articulares.

En términos generales, la deficiencia de zinc puede causar predisposición a tumores, síndrome de resistencia a la insulina, trastornos mentales, hipersensibilidad al dolor, disfunciones sensoriales e intelectuales, infertilidad, anorexia, alteraciones visuales, anosmia y problemas con el sistema inmunológico. Además, puede haber elevaciones del nivel de colesterol malo (LDL) y descenso del nivel de colesterol bueno (HDL), diarreas, erupciones cutáneas, fragilidad de las uñas (marcas blancas, manchas y surcos), alopecia y caída del cabello. Los valores de zinc pueden disminuir durante la menstruación, durante los períodos de ayuno y en presencia de estrés. Además, algunas enfermedades del hígado, la ingesta de antidepresivos y diuréticos pueden reducir el nivel de este mineral. En ausencia de zinc, se puede tomar durante 2-3 meses. Suplementos alimenticios específicos que van a estimular la producción de anticuerpos anticancerígenos y antivirales (TH1), anticuerpos antibacterianos (TH2) y linfocitos. Sin embargo, es necesario seguir atentamente las posologías ya que el zinc despierta el crecimiento de todas las células y, por tanto, potencialmente también de las neoplásicas, y asociarlas a un aporte de vitamina A. Cualquier sobredosis da lugar a náuseas y vómitos.