Pacanas, protegen el corazón y estimulan el metabolismo

los noci pecan son el fruto de una planta muy común en América del Norte, que ahora está muy extendida por todo el mundo. Su sabor intenso y mantecoso los convirtió en complemento perfecto para muchos platos: se pueden comer solos o en ensaladas, se utilizan para hacer más crujientes algunos productos horneados o para dar más sabor a un buen yogur griego.

Comenzando con su perfil nutricional, es fácil entender por qué las nueces han tenido tanto éxito en el mercado: son ricas en sustancias que son esenciales para nuestra salud y aportan muchos beneficios. Lo importante es prestar atención a las raciones, ya que en 100 gramos hay 691 calorías, lo que puede causar cierta preocupación a quienes desean perder peso.

Entre los principales nutrientes que encontramos en las nueces, destacan los vitaminas del grupo B. Estas sustancias juegan un papel muy importante en el correcto funcionamiento del metabolismo, y en particular la tiamina colabora en el proceso de conversión de carbohidratos en energía, promoviendo así el fenómeno a través del cual quemamos grasas. Allí vitamina A y otros antioxidantes como el betacaroteno, la zeaxantina y la luteína son esenciales para contrarrestar la aparición de radicales libres y combatir el estrés oxidativo, responsable de muchas enfermedades, incluida la enfermedad cardíaca.

Siempre para proteger el corazón, las nueces son un ‘excelente fuente de ácidos grasos monoinsaturados que, como demuestra un estudio publicado en la Revista de la Asociación Dietética Estadounidense, actúan sobre el colesterol: en particular, reducen los niveles de colesterol “malo” en sangre, a favor del considerado “bueno”. Otra investigación ha demostrado que estas grasas también pueden disminuir niveles de triglicéridos, reduciendo así el riesgo de aparición de enfermedades cardiovasculares.

Las nueces son rico en fibra, que favorecen el tránsito intestinal y aportan beneficios a todo el sistema digestivo. Algunas de ellas, conocidas como fibras solubles, se disuelven en agua y dan vida a una sustancia gelatinosa: además de aumentar la sensación de saciedad y por tanto ayudar a tomar menos comida, este gel ralentiza la absorción de azúcar en sangre, lo que nos permite controlar el nivel de glicemia.

Un experimento cuyos resultados se publicaron el Nutrientes, también ha demostrado cómo una dieta enriquecida con nueces puede mejorar las capacidades del cuerpo usar la insulina de manera efectiva e incluso actúa sobre la funcionalidad de las células beta del páncreas, responsables de la producción de insulina. Estos efectos ayudan a disminuir la riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2.

Finalmente, las nueces que poseen buenas cantidades de sales minerales como el cobre y el zinc, ambos esenciales para el desarrollo del sistema inmunológico. Mientras que la Vitamina e, con fuertes propiedades antioxidantes, actúa sobre la piel y membranas mucosas con una eficacia protectora.

No existen contraindicaciones particulares para el consumo de nueces, pero prestando atención a su poder alergénico. También recordamos que no deben introducirse en la dieta de quienes padecen alergia a las nueces.