Osteoporosis, como preservar huesos “frágiles”

No pienses eso osteoporosis ambos deben ser rechazados solo para mujeres. Los hombres también están en riesgo debido a la vejez, especialmente si se someten a tratamientos prolongados con cortisona, si levantan los codos con demasiada frecuencia o si son fumadores (que también son factores de riesgo para las mujeres). Pero no hay duda de que el buen sexo debe prestar más atención al riesgo de huesos “frágiles”. Y luego, con motivo del Día Mundial de la Enfermedad programado para el 20 de octubre, es mejor entender qué sucede y cómo reducir el riesgo de fracturas tras un traumatismo mínimo o incluso espontáneo.

El hito de la menopausia

Con el término de vida fértil, progresivamente, se produce una modificación del mecanismo normal de reposición del tejido óseo, ligado a la caída de las hormonas estrogénicas. Para entender lo que sucede, pensemos en un edificio en continua construcción y almacenamiento: por un lado están los que agregan ladrillos para construir las estructuras, por otro lado los que “desmantelan” para eliminar lo viejo. En el hueso, estas funciones las llevan a cabo básicamente dos tipos de células: los osteoblastos pueden considerarse “constructores” óseos.

Para compensar su actividad existen los osteoclasti, o unidades operativas que tienen la tarea de “quitar” las piezas más antiguas, para que puedan ser reemplazadas. Este sistema funciona perfectamente siempre que la producción de hormonas estrogénicas sea suficiente, porque actúan como “controladores” bioquímicos. Con la menopausia, período en el que se produce la deficiencia hormonal, la acción de los osteoclastos se vuelve cada vez más incisiva y osteoblastos ya no pueden reemplazar el hueso perdido. Resultado: el hueso se debilita progresivamente (osteoporosis) y, por tanto, se “rompe” más fácilmente.

Este fenómeno, que afecta principalmente a los huesos largos (por ejemplo, el fémur) y las vértebras, conduce con el tiempo a un empobrecimiento de la masa ósea. Por lo tanto, los huesos se vuelven extremadamente frágiles, porosos, picados, incluso si por fuera pueden parecer completamente normales, porque falta calcio. Por esta razón, pueden sufrir fracturas incluso después de un traumatismo menor. Baste decir que nueve de cada diez fracturas de fémur (este tipo de lesión se concentra en la población femenina) se produce tras caídas perfectamente toleradas por mujeres más jóvenes.

Nutrición saludable y actividad física para la prevención

La prevención, por supuesto, es crucial. Y depende de nosotros. En la mesa es recomendable reducir la ingesta de alimentos ricos en proteínas animales, sal y café (mejor no pasar de dos o tres tazas al día). Entre los alimentos recomendados en cambio hay leche (mejor desnatada, al menos parcialmente) y sus derivados como yogur, frutos secos, soja y legumbres en general, hortalizas de hoja verde.

Pero tenga cuidado: no solo importa el calcio presente en los alimentos, sino también cuánto puede absorber el cuerpo. La forma química del fútbol americano en los alimentos y la simplicidad de solubilización en el intestino son variables significativas para determinar la eficiencia de absorción. De hecho, en los productos lácteos el mineral está altamente disponible y esto obviamente ayuda. Además, nunca debemos olvidar que además del calcio que se introduce, también cuenta la asimilación del mineral.

Si realiza una actividad física regular y se expone al sol, el calcio se absorbe más. Justo en el frente del “Yo camino” sin embargo, se debe prestar especial atención a quienes se mueven con extrema lentitud, dado que incluso la velocidad del paso se convierte en un parámetro para definir el riesgo de caídas y fracturas. ¿No lo cree? ¿Crees que está comprobado que quienes caminan normalmente no alcanzan los 70 centímetros por segundo tienen un mayor riesgo de caídas, y por tanto de sufrir fracturas?

También es importante evaluar el equilibrio en personas en riesgo. En cuanto al diagnóstico precoz, finalmente, un consejo: someterse regularmente a Mineralometría ósea computarizada o MOCsegún su situación y los consejos de su médico. El examen, que es completamente indoloro, mide la densidad mineral del hueso y es fundamental para identificar a las personas con riesgo de osteopenia, es decir, deficiencia tisular y osteoporosis. El principio del método se basa en la utilización de un haz de rayos fotónicos gamma o X que, atravesando un segmento óseo, es atenuado por éste debido a su densidad. Cuantos menos fotones atraviesan el hueso, más denso es y, por tanto, menos frágil y sujeto a desmineralización.