¿Miedo al doctor? Para que pueda ayudar a su hijo a vencerlo

Gritos, llantos o rabietas: estos son solo algunas de las reacciones de nuestros hijos a la pronunciación de la palabra “doctor”. Pero, ¿por qué nuestros hijos tienen tanto miedo a las simples visitas de rutina?

Una reacción, la del miedo, que es más popular entre los más pequeños cuando llega el momento de la visita al médico. Miedo, esto, aún más ampliado por la emergencia sanitaria en curso; ciertamente para ellos no debe ser fácil encontrarse entre todas esas máscaras, separadores de plexiglás y distanciamiento social.

Así como hemos logrado, a través de cuentos de hadas e historias, contar a los más pequeños lo que está pasando a nivel mundial con la pandemia, también podemos hacerlo para que la visita al médico sea menos traumática. Recordemos siempre que todos los miedos de nuestros hijos, por mucho que nos hagan sufrir, se van escuchado y respetado.

Los que para nosotros son pequeños miedos para ellos son grandes e insuperables: disminuirlos solo los hará sentirse solos en esta batalla contra sus monstruos. Debes pensar, de hecho, que nuestros hijos no tienen el mismo dominio del cuerpo que nosotros, por lo que el hecho de que el médico tenga que tocarlo para examinarlo, puede percibirse como una intrusión de un extraño.

Debemos, por tanto, escuchar a nuestros hijos y educarlos en una rutina muy importante de la que no deben escapar. Podemos hacerlo a través de cuentos de hadas e historias inventado por nosotros, tomando por ejemplo al protagonista de uno de sus dibujos animados favoritos, un superhéroe o una mascota, y contando una anécdota que sucedió durante su visita al médico. Así, los niños se sentirán tranquilos al descubrir que también sus personajes favoritos van al doctor.

Está claro que la historia es solo un medio para explicar y contar a los niños lo que realmente sucede en una visita y de hecho, puedes aprovechar este momento para dar respuesta a sus dudas y curiosidades: “¿Por qué el doctor me toca? ¿Me hará daño? ¿Por qué tengo que ir allí? “.

No les mientas a tus hijos, nunca lo hagas, y mucho menos no los engañes pretendiendo llevártelos a otro lado y luego encontrarlos de repente en la consulta del médico, para ellos sería un trauma. Otra cosa a evitar es usar la figura del doctor como el negro, evitemos frases como “Si juegas mal te llevaré al médico que te pondrá una inyección”.

Al contrario hablemos positivamente del pediatra, le explicamos a nuestro hijo que tendrá el poder mágico de hacer desaparecer el resfriado, la tos o la fiebre. Así, en poco tiempo, nuestros hijos ya no tendrán miedo de ir al médico.