Mascarillas y protección, instrucciones de uso.

Usamos mascaras. Gracias a estas sencillas herramientas de protección, se reducen las posibilidades de transmitir el virus Sars-CoV-2, responsable de Covid-19. Pero hagámoslo bien. Porque protegerse a uno mismo y especialmente a los demás de un posible contagio es fundamental. ¿Como comportarse? Aquí hay algunas instrucciones sencillas para tener en cuenta.

Que preguntarle a la “mascara”

Las clásicas mascarillas quirúrgicas o comunitarias, que usamos todos los días aunque no sean aptas para uso médico cuando nos movemos o incluso en casa y en el colegio, pueden ser realmente útiles para frenar la propagación de la infección, obviamente también combinado con la distancia y la higiene de manos regular.

La confirmación proviene de una investigación publicada en Comunicaciones de la naturaleza y realizado por expertos de la Universidad de Harvard y la Universidad Nacional Tsing Hua de Taiwán. Si todos están convencidos de usar la máscara, todavía hay una reducción de infecciones y muertes.

Junto al distanciamiento (las dos estrategias siempre deben estar integradas), el uso de la máscara también puede reducir la carga viral, o la cantidad de virus que, quizás de forma completamente inconsciente, se puede transmitir a otros. Para esto el uso de máscaras debe convertirse en un habito, recordando que esta protección ayuda a quienes nos rodean y funciona como una barrera contra el virus.

En resumen: pero cómo se debe hacer la máscara y como llevarlo bien? Es fundamental que existan características de porosidad del tejido que permitan obtener una protección válida y que no se usan por mucho tiempo, especialmente cuando se trata de productos de “papel”.

Los quirúrgicos, en particular, deben cambiarse regularmente. Si permanecen varias horas en boca y nariz, pueden humedecerse, llegando al punto de “facilitar” la posible superación de la barrera por una cepa viral específica porque una barrera física seca se conserva mejor que una húmeda. Así que siempre tengamos en cuenta que la mascarilla no debe usarse en el codo o colocados sobre una mesa para eliminarlos con los residuos sin clasificar.

Cuando se utilizan dispositivos que se pueden lavar, como máscaras comunitarias, también se deben seguir las instrucciones de lavado de acuerdo con la tela. La situación cambia cuando entras en el mundo de las máscaras “profesionales” como le FFP2, que son más protectores pero también en este caso deben cambiarse regularmente.

Cúbrase bien la boca y la nariz

Cualquiera que sea la mascarilla que usemos en la vida cotidiana, en cualquier caso, para que funcione de la mejor manera y realice su actividad, es fundamental que sea usado correctamente. Para que las mascarillas sean realmente efectivas deben ser mucho cerca de la cara y luego deben seguir la línea de la nariz ajustando la pequeña barra de metal a su cara y con los extremos que deben adherirse a la cara, tirando consistentemente de los elásticos laterales colocados detrás de las orejas.

Es importante, como señala el Istituto Superiore di Sanità en sus indicaciones, que el material no sea ni tóxico ni alergénico, ni inflamable y sobre todo que permita respirar bien. Esto se pide a las máscaras comunitarias clásicas, que tienen como objetivo limitar la circulación del virus y, como se mencionó, son diferentes a las destinadas a los operadores.

También es necesario recordar algunos consejos para niños, ya que las “medidas” normales para adultos no pueden ser igualmente efectivas en niños. Por ello es recomendable tener en cuenta las indicaciones de la Academia Americana de Pediatría que informan cómo los niños a partir de los dos años pueden utilizar mascarillas pero hay que recordar que las dimensiones deben ser distintas.

Luego, con el crecimiento, puedes enfocarte en las clásicas mascarillas quirúrgicas recuerda siempre que la cabeza del bebé aún no ha sumado las dimensiones de la del adulto. Se debe prestar especial atención, en términos preventivos, a los niños que padecen enfermedades crónicas. Para ellos, siempre según las indicaciones, se puede indicar FFP2. En el caso de los adultos, el asesoramiento sobre las medidas que deben tomarse en caso de enfermedades concomitantes específicas siempre debe ser proporcionado por un profesional de la salud.