L’Otoplastica

La otoplastia (o Auricoplastia) corrige, de forma muy satisfactoria y sin cicatrices visibles, las imperfecciones de las aurículas, en particular las orejas salientes, también llamadas prominentes, para reposicionarlas en una posición más correcta y crear una morfología agradable de la aurícula. La cirugía no tiene impacto en la audición.. Dependiendo de la necesidad, puede ser conveniente intervenir en ambos oídos o solo en uno, y las tácticas quirúrgicas pueden diferir en ambos lados. La cirugía ahora se realiza de forma mínimamente invasiva, por lo que también se recomienda para niños, a partir de los 5-6 años (después de esta edad, las orejas no sufren cambios significativos). El resultado es permanente.
La otoplastia o auricoplastia no deja cicatrices visibles, ya que quedan ocultas en el surco retroauricular. La cirugía no implica edema ni hematomas..

CUÁNDO OPERAR

En caso de

  • orejas prominentes, prominentes y prominentes
  • saliente asimétrico entre los dos pabellones
  • lóbulos dismórficos o fisurados
  • asimetría de los pliegues del cartílago
  • malformaciones o dismorfia en uno o ambos oídos.

La operación también se recomienda en la edad preescolar (después de los 5-6 años, de hecho, las orejas no sufren cambios significativos), para remediar una mancha que invita fácilmente a la burla y crea complejos.

CUÁNTO DURA

La intervención dura desde 20 minutos a 1 hora y media, con una estancia en la clínica de 4 horas. Régimen de hospital de día.

TÉCNICAS QUIRÚRGICAS

La otoplastia es una operación de extrema sencillez, sin contraindicaciones y precauciones preoperatorias particulares, que se realiza bajo anestesia local simplemente adormeciendo el pabellón auricular con pinchazos locales, o posiblemente bajo anestesia local con sedación, es decir, también inyectando drogas a modo de intravenoso para calmarte. Los cirujanos plásticos de LaCLINIQUE®-Medicina y Cirugía Estética utilizan la técnica descrita por Stenstrom en 1978, que mediante disectores especiales, es capaz de remodelar toda la cara externa de la oreja, sin dejar cicatrices visibles. Las incisiones se realizan a lo largo del surco retroauricular; A partir de esta incisión, es posible modificar el cartílago y, si el procedimiento está dirigido a redimensionar el pabellón, se retira una pequeña elipse de piel de la cara posterior de la aurícula y en la posterior remodelación, y reposicionamiento, de los cartílagos auriculares a mediante unos puntos. Si es necesario, se reconstruye el antihélix (el pliegue cartilaginoso del pabellón), doblando el cartílago con algunos puntos.