Hijo mío, entonces te enseñaré respeto y amor hacia las mujeres.

Y tú estás aquí, dentro de mí haciendo ruido, llenando mis días que pasan rápido esperando poder abrazarte, mostrarte el mundo y enseñarte sobre la vida. Porque lo confieso, no hay momento que pase en el que no Me imagino todas las cosas que haremos juntos.

Tengo miedo, debo admitir que, a pesar de todo lo que estoy leyendo y aprendiendo de las experiencias de otras madres, me di cuenta de que no hay un manual para convertirse en el padre perfecto, pero ya sé que el amor que te daré será más fuerte que cualquiera de mis errores.

Y ese, junto con el respeto, será el sentimiento que usaré para explicarte el mundo. Te enseñaré a estar distante, a años luz, de esos orcos de los cuentos de hadas que lamentablemente también existen en la vida real. Los mismos que maltratan a las mujeres, que las violan física y psicológicamente, que no las respetan.

Pero tu serás diferente mi niña porque la tarea que tengo, hasta el final de mis días, es transformarte en un hombre honesto y leal, puro en sentimientos y comportamiento. Esto no quiere decir que tú tampoco te vayas a equivocar, o no romperás algunos corazones de las mujeres que te encuentres en tu calle, pero cuando lo haga, hazlo siempre respetando a la persona que tienes al lado.

Tendrás que vivir relaciones, sea cual sea la entidad que sean, con respeto y aceptación. Nunca cometa el error de discriminar o señalar a alguien solo porque no conoce su historia. No tengas la presunción de ser más grande, más fuerte o más poderosa que una mujer, te enseñaré a comprender toda la fuerza que se esconde detrás del universo femenino y estoy segura que, cuando lo observes, te fascinará.

No escuches que aún habla del sexo débil y del sexo fuerte, las mujeres y los hombres pueden ser fuertes y sensibles por igual. Y tú, hija mía, podrás hacer y ser exactamente quien quieras, al igual que las mujeres. Porque si hay algo que te voy a enseñar es que no hay deportes ni trabajos solo para hombres y que el cuidado de la casa, los niños y la familia no es exclusivo de la contraparte femenina.

Te enseñare a amar y respetar a todas las mujeres, por sus elecciones, por lo que hacen y por lo que son. No te refieras a los estereotipos de género, serás mucho más inteligente que todas aquellas personas que creen que hacer o decir algo depende de la afiliación biológica.

Esto te lo enseñaré hijo mío. Esperando ser una buena madre, capaz de crecer un hombre mejor.