¿Estoy en lo correcto al dejar que mi hijo pase tiempo jugando solo?

El juego es una actividad fundamental que se desarrolla desde los primeros meses, piense en los bebés que juegan con el cabello de su madre o con sus manos, y que continúa durante toda la infancia.

Realiza funciones importantes en eso promueve el desarrollo cognitivo, emocional y social. El tipo de juego cambia según la edad del niño, si inicialmente es una actividad funcional orientada al desarrollo sensorial y motor entonces se convierte en un tipo de juego representativo.

Alrededor de los tres años comienzan a realizarse los primeros juegos de socialización y alrededor de los seis el juego en grupo.

Mamá es solo que el niño comienza a jugar, desde pequeño tiene momentos en los que juega solo, está inmerso en su mundo. Es un momento positivo y enriquecedor en el que el niño puede dejar su mente libre, es libre para explorar, para fantasear, puede dar espacio a su propia creatividad sin seguir las reglas o la racionalidad del adulto.

El niño necesita poder jugar solo a su propio ritmo.. Observando a un niño jugar podemos captar aspectos que no puede expresar con palabras. Mientras que, por otro lado, jugar solo se convierte en una escapatoria para la introversión o la única posibilidad de jugar, entonces pierde la magia de este momento y se convierte en un espacio de soledad.

Asesoramiento científico de la Dra. Elisabetta Valtorta, Psicóloga Clínica y Psicoterapeuta Gestalt