En forma después de las vacaciones: el experto aconseja

En forma y en perfecto estado de salud: el regreso de las vacaciones de verano podría resultar realmente traumático para muchas personas. De repente te encuentras catapultado a la rutina diaria y tienes que afrontar de nuevo todos los compromisos diarios. Lamentablemente, no es posible escapar de este período, por lo que es necesario reservar la cantidad justa de energía para afrontar esta fase de transición con tanta vitalidad. Las vacaciones de verano son sinónimo de relajación, diversión y desenfado, pero también puede suceder que te dejes un pequeño placer, dejándote llevar por tu comida favorita. Cuando regresa a casa, aparecen los kilos de más. Un error común podría ser optar por una dieta rápida o seguir inmediatamente una dieta bastante estricta para perder kilos. De hecho, no hay nada más malo. Definitivamente no es la solución adecuada para deshacerse de los kilos de más o promover la adelgazar. Así lo confirman los expertos en nutrición, quienes señalan que una buena forma de ponerse en forma es seguir una dieta sana y equilibrada, evitando el ayuno o dietas restringidas. Al parecer, el mes de septiembre se caracteriza por un verdadero boom de las dietas.

La causa es sin duda los numerosos helados, bebidas o licores que se toman constantemente durante el verano y aquí se empieza a notar el exceso de kilos, especialmente en lo que se refiere a la zona de la cintura. De hecho, hay muchas personas que no pueden evitar correr en busca de refugio y optar por soluciones eficaces al regresar de las vacaciones de verano. Ponerse en forma se convierte en el objetivo principal. Pero tenga cuidado, ya que no debe someterse a dietas estrictas ni ayunos durante mucho tiempo. Son los especialistas los que quieren resaltar esta importante advertencia. En primer lugar, hay que considerar que la vuelta de las vacaciones implica un estado de estrés y tensión. Si agrega estrés dietético a esta agitación, es una solución absolutamente malsana o beneficiosa. Por el contrario, podría generar más ansiedad y tensión y agravar la situación a nivel psicofísico. Optar por estos remedios, de hecho, solo puede dañar el cuerpo. Por tanto, es necesario tomar la distancia necesaria de los métodos que garantizan una rápida pérdida de peso.

De hecho, hay muchas personas atraídas por estas soluciones rápidas. Al mismo tiempo, muchos piensan que los ayunos prolongados son la mejor solución para perder peso. De hecho, el ayuno prolongado es muy peligroso para el organismo, ya que afecta la masa magra, puede provocar toxicidad e implica un aumento de cortisol, la hormona del estrés. Este último favorece el proceso de envejecimiento y puede provocar numerosas dolencias. Por tanto, ayunar durante mucho tiempo no es la solución adecuada para adelgazar rápidamente. Además, los expertos subrayan que estamos más expuestos a las enfermedades tradicionales del invierno, también por el cambio de estación, que a su vez puede provocar la aparición de diversas enfermedades. Para volver a estar en forma, es necesario optar por un correcto proceso de adelgazamiento y no seguir las dietas realizadas por ti mismo. Sucede que una mala pérdida de peso favorece la pérdida de masa magra. En consecuencia, se produce una reducción de las calorías y las vitaminas y sustancias necesarias para el bienestar del organismo no se absorben.

En cuanto a la pérdida de peso y las ganas de ponerse en forma, hay muchos lugares comunes y mitos que hay que disipar. El principal de ellos es eliminar el grasa de su dieta. En este sentido, los nutricionistas destacan que las grasas, por el contrario, son útiles ya que ayudan al proceso de absorción de las vitaminas necesarias para el organismo. Las grasas contienen numerosas sustancias importantes que protegen al organismo de diversas patologías como las influencias. Privar al organismo de grasas o estresarlo con dietas estrictas provoca una verdadera acción de defensa en el organismo, sobre todo si faltan vitaminas o antioxidantes. Como resultado, no pierde peso de la manera correcta y obtiene el efecto contrario en su cuerpo. El ayuno y las dietas restringidas, por tanto, pueden convertirse en verdaderos enemigos para la salud. En realidad, para recuperar tu línea y estar siempre en forma será suficiente con reducir los carbohidratos. Esto no significa excluirlos, sino simplemente limitarlos y consumirlos no más de una vez al día. Entonces necesitas incrementar tu consumo de proteínas, pero no en exceso, ya que estimulan la producción de insulina. Y finalmente, es posible consumir grasas, ya que te permiten equilibrar y equilibrar tu dieta, incluidas las proteínas y los carbohidratos. Mediante estas útiles medidas será posible obtener los resultados deseados en poco tiempo y sin mayores sacrificios.