Dieta de la microbiota, para depurar y ayudar al intestino

Nuestra salud parte del intestino, por eso es muy importante cuida su flora bacteriana. Gracias a la dieta y un estilo de vida saludable, podemos ayudar a que nuestra microbiota intestinal se mantenga en perfectas condiciones para combatir infecciones y enfermedades que de otra manera nos causaría muchos problemas.

En primer lugar, una de las reglas fundamentales para una flora bacteriana saludable es seguir una dieta variada y equilibrada. La introducción de alimentos de todo tipo en la dieta asegura a la microbiota intestinal una adecuada variedad de bacterias útiles para nuestro organismo, y es precisamente esto – según revela un estudio publicado en Naturaleza – su fuerza para estimular la sistema inmunitario y en la realización de funciones metabólicas.

En general, nuestra mesa siempre debe estar rico en frutas y verduras: estos alimentos son ricos en fibra, que cumplen una función esencial para el bienestar intestinal, alimentando la flora bacteriana. Lo mismo puede decirse de legumbres, y en particular de garbanzos, judías y lentejas.

yo Cereales integrales, en esta perspectiva, tienen muchos beneficios para el organismo. De hecho, contienen una excelente cantidad de fibra y carbohidratos no digeribles, que por este motivo llegan intactos al intestino grueso donde favorecen el crecimiento de bacterias importantes para nuestra salud, como bifidobatteri ei lactobacilos. Además, como han demostrado algunos estudios, estos alimentos promueven una mayor sensación de saciedad al contribuir a luchar contra el sobrepeso y la obesidad, además de disminuir el riesgo de desarrollar inflamación y enfermedades cardíacas.

Entre los alimentos que más contribuyen al desarrollo de una flora bacteriana intestinal saludable se encuentran los prebióticos. En su mayor parte, se trata de frutas, verduras y cereales integrales, que favorecen el bienestar del organismo y nos ayudan a purificarnos eliminando toxinas. Pero hay más: como reseña publicada en Microbios intestinales, la ingesta de estos alimentos en particular contrarresta la aparición de enfermedades metabólicas y cardiovasculares, reduce los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre y disminuye el riesgo de diabetes.

Los alimentos fermentados también pueden promover bienestar de la microbiota intestinal. Alimentos como el kéfir y el yogur son ricos en lactobacilos, que contrarrestan la formación de bacterias nocivas para nuestra salud, ayudándonos a depurar el organismo de toxinas. Sin embargo, esta bien presta atención a los azúcares: un yogur natural es mucho mejor que uno enriquecido con aromas.

En particular, son los edulcorantes artificiales tener contraindicaciones importantes para la flora bacteriana: una investigación realizada en ratas ha demostrado que el uso de aspartamomientras que disminuye el peso corporal, aumenta los niveles de azúcar en sangre y la respuesta del cuerpo a la insulina.