¿Cuándo operar la ampliación en valgo?

¿Qué hace el podólogo? La podología se ocupa de la fisiología y el tratamiento de las patologías que afectan al pie. Es necesario consultar con un podólogo cuando el hallux valgus llega a comprometer tu vida diaria, ya que es fundamental entender cuando llega el momento de operar esta deformación que en algunos casos puede ocasionar muchas molestias. En particular, este tipo de deformación afecta principalmente a las mujeres y puede convertirse, con el tiempo, en un verdadero problema antiestético. No solo eso, en casos graves, el hallux valgus puede dificultar las actividades diarias normales y ser doloroso. En algunos casos, puede ser un factor hereditario o el resultado de enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide. El hallux valgus puede desarrollarse debido a numerosos factores, como usar siempre zapatos demasiado ajustados, tomar uno postura incorrecta o caminar mal. En este último caso hablamos de “síndrome sobrepronatorio”, o cuando el pie se gira excesivamente hacia adentro durante la marcha. Como resultado, el antepié soporta todo el peso del cuerpo.

Muy a menudo, para mantener un correcto equilibrio, los pies asumen posiciones incorrectas que, con el paso de los años, pueden provocar un empeoramiento, hasta llegar a provocar dolor en los dedos. Cuando la formación del hallux valgus comienza a dificultar la marcha, haciéndola dolorosa, se puede optar por la cirugía para contrarrestar este malestar. Sin embargo, depende de los casos, ya que no siempre es necesario recurrir a la operación. Por tanto, es un buen augurio ponerse en contacto con un podólogo, que tiene la tarea de examinar el problema y valorar si es oportuno recurrir a la intervención o terapia plantar. En este caso no se trata de una plantilla tradicional, sino de un auténtico dispositivo médico hecho a medida tras haber realizado todos los análisis relacionados con esta problemática. ¿Qué hace el podólogo? Después de un examen cuidadoso, este último examinará la presencia de hallux valgus y también evaluará cuidadosamente la forma de caminar y la posición de pie del paciente mediante pruebas precisas no invasivas. De esta manera podrá rastrear las causas que llevaron al desarrollo del hallux valgus.

Además, las radiografías de los pies pueden ayudar a determinar si optar por la cirugía o no. Pero más allá de estas pruebas, también es necesario evaluar la funcionalidad del pie. Si la marcha es correcta y no hay molestias ni dolor, es preferible optar simplemente por la terapia ortésica. Sin embargo, cabe señalar que este tratamiento no ayuda a corregir la zona del dedo gordo del pie, sino que actúa sobre su deformación, o en la desviación de la estructura, para evitar que la perturbación empeore con el tiempo. Por lo tanto, la terapia plantar tiene como objetivo ayudar al pie y apoyarlo con el soporte adecuado, aliviando cualquier dolor o malestar. La elección del calzado juega un papel fundamental en el bienestar de los pies. Elegir siempre los zapatos adecuados ayuda a prevenir la formación del hallux valgus. Se cree que los tacones duelen y pueden ser una causa importante, pero ese no es el caso. De hecho, los zapatos de tacón alto solo pueden causar el problema parcialmente, ya que la altura no compromete completamente la funcionalidad del pie.

Por tanto es posible llevar zapatos altos sin problemas, pero asegurándose de no exceder en altura. De hecho, no se recomienda superar los 6 cm, ya que a partir de esta altura los tacones podrían resultar enemigos del bienestar de los pies. En realidad, para evitar inconvenientes desagradables, es fundamental examinar el ancho de la parte delantera del calzado. Un error común es optar por números más grandes para tener una planta más grande. Por el contrario, debes evitar llevar números más grandes y prestar atención a la forma de la puntera, que debe adherirse perfectamente a tu pie. El podólogo tiene la tarea de examinar al paciente a través de un conjunto de factores. Dependiendo de las circunstancias y los trastornos derivados del hallux valgus, es posible optar por terapias personalizadas, en función de las características fisiológicas, como la duración del tendón de Aquiles. El podólogo también evaluará bien el estado de elasticidad muscular, pero no se deben subestimar factores como el estilo de vida y la rutina diaria a través del estado psicológico del paciente. Precisamente un individuo joven y activo, particularmente comprometido a nivel social, difícilmente podrá renunciar a usar zapatos altos y elegantes en comparación con aquellos que llevan una vida sedentaria. En base a estos factores, se podrá optar por varios tipos de plantillas capaces de adaptarse perfectamente a los diferentes modelos de calzado. Es la solución perfecta para adaptarse al hallux valgus, sin necesidad de recurrir a la cirugía.