Cómo quitar los michelines

¿Cómo quitarse los michelines? Es una pregunta que ciertamente atormenta a muchas mujeres, pero también a los hombres. Hoy en día, sin embargo, es posible utilizar varios métodos para eliminar esta grasa típica que tiende a depositarse a los lados. Si bien puede parecer una característica bastante agradable, para muchas mujeres los michelines pueden causar una verdadera incomodidad, especialmente cuando se trata de alcanzar su peso ideal. Deshacerse de los michelines probablemente no sea tan fácil como parece, ya que algunas mujeres tienden a estar más predispuestas a este rasgo físico, debido a su fisonomía. Entonces, incluso si practican entrenamientos constantes y siguen la dieta adecuada, los michelines aparecen a los primeros kilos de más. Hoy en día es posible recurrir a una intervención real para sacar los michelines. Esta operación tiene la tarea de eliminar la acumulación de grasa que suele depositarse alrededor de las caderas tanto de mujeres como de hombres. Simplemente realice la cirugía en día hospital para solucionar este insidioso inconveniente. En unas horas, puedes volver a casa sin cicatrices y despedirte de los michelines.

Estos molestos “rollos” suelen aparecer a los lados y son precisamente reservas reales de grasa. Este es un problema desagradable, especialmente para aquellos que intentan deshacerse de la barriga. Eliminar esta grasa es bastante difícil, ya que es muy difícil. En algunos casos, la dieta y la actividad física pueden no ser suficientes, ya que aunque consigas conseguir un físico perfecto, los “rollitos” en las caderas y la acumulación de grasa debajo de la zona del ombligo siguen persistiendo, a pesar de mucho cansancio y buena salud. será. Es precisamente en estos casos más desesperados que se puede optar por la consulta de un cirujano estético. Este último tiene la tarea de evaluar el nivel de elasticidad de la piel, luego de lo cual es posible optar por una intervención de lipoescultura, que tiene como objetivo eliminar el exceso de grasa subcutánea. Antes de continuar con la operación, se deben realizar análisis de rutina para verificar el estado de salud. Entonces es posible realizar esta sencilla operación en un hospital de día, utilizando anestesia local.

La cirugía se realiza a través de pequeñas incisiones en las caderas, donde se inserta un tubo delgado de unos 3 mm. Este último tiene la tarea de chupar todo el grasa subcutánea para dar la forma adecuada a la piel. Esta es una operación que requiere una atención especial, ya que al final, los tejidos deben estirarse y recuperar su elasticidad. Al final de la operación, los pequeños orificios se cierran con puntos y parches. La ventaja son precisamente estas minúsculas incisiones, que no dejan absolutamente ninguna herida ni cicatriz y la piel, en poco tiempo, recuperará lentamente su aspecto normal. Sin embargo, el paciente debe usar algún tipo de faja o faja durante los próximos 10 a 12 días, durante todo el día (día y noche). Al final de la operación, el paciente es mantenido bajo observación por los médicos, tras lo cual es dado de alta. Una vez en casa, se debe seguir un tratamiento con antibióticos para evitar infecciones. Al día siguiente de la operación, es posible que sienta algunas molestias y dolor en la zona operada, pero esto es completamente normal.

Los pacientes generalmente sienten una sensación de pesadez e incomodidad, similar a la del entrenamiento deportivo intenso. Por eso, en la actualidad se necesita muy poco para quitar los michelines y finalmente deshacerse de los tan temidos “rollos”. Después de una semana se quitan los puntos y el área puede estar hinchada y todavía un poco adolorida. Pero esta es una sintomatología completamente normal que tiende a pasar por sí sola en las siguientes semanas. Después de unos diez días, el paciente finalmente podrá quitarse la pretina durante el día y usarla solo durante la noche durante unos diez días. Notarás los resultados deseados después de 2 o 3 meses. Una intervención simple y mínimamente invasiva le permite deshacerse de este problema de forma permanente. Los michelines ya no tenderán a reformarse en el lugar donde se eliminó el exceso de grasa. Si el individuo en cuestión se encontrara con algunos kilos de más, la grasa tenderá a asentarse de manera uniforme. Aquí está la ventaja de esta sencilla intervención. Así que no más miedo a los temidos “michelines”. Además, cabe destacar que esta operación no conlleva ningún tipo de riesgo ni efecto secundario. Para obtener los mejores resultados, es esencial seguir uno dieta proteica, evitando los alimentos que hinchan el estómago y el esfuerzo excesivo durante al menos 15 días.