Cómo evitar la insolación

En los meses de verano, si hay una parte del cuerpo que no se va de vacaciones, es Piel! Te apetece una hermosa bronceado dorado sin perder tiempo engrasando con crema? Es posible: tienes un “capital solar”Determinado genéticamente que le da derecho a un cierto número de exposiciones sin consecuencias nocivas para la piel. También tienes un sistema más o menos eficaz y duradero que te protege de los efectos nocivos del sol. sin embargo, el número de exposiciones al sol que puedas darte un capricho sin riesgos no es ilimitado; por tanto, es importante no exceder la cantidad tolerada.
De nuevo, todo se reduce a proteccion y de prevención. ¿Porque? Los rayos UV del sol, multiplicando los radicales libres, provocan fenómenos de desorganización celular que favorecen la aparición de manchas oscuras e inducir algunos tipos de cáncer de piel (los más agresivos son yo Rayos UVB). Por no mencionar elenvejecimiento prematuro de la piel, cuyo principal responsable esta vez son las UVAS, que se broncea poco pero, si se absorbe en exceso, penetra profundamente en la dermis y altera la síntesis de fibras elásticas y de colágeno.

Qué puede hacer antes de que sea demasiado tarde:

  • Evite exponerse al sol entre las 11 y las 14, prefiriendo el sol por la mañana y al final de la tarde.
  • No te quedes quieto al sol; La exposición debe ser progresiva y no intensiva, especialmente si tiene la piel clara.
  • Elija buenos productos solares. El farmacéutico le aconsejará sobre el tipo de crema adecuado para usted. Debe repetir la aplicación cada 3 horas y después de cada baño.
  • Evita el uso de algunos productos que pueden provocar la formación de manchas oscuras indelebles: desodorantes y cosméticos que contengan esencia de bergamota, limón o lavanda, perfumes y colonia, así como algunos medicamentos que te indicará el farmacéutico o médico.
  • Protege tu piel enjuagando con agua dulce después de nadar en el mar (la sal y el sol secan y debilitan la piel).

¿Qué puedes hacer cuando es demasiado tarde?

  • Absolutamente evite exponerse al sol hasta que sane la quemadura.
  • Aplicar una preparación calmante sobre las zonas enrojecidas que le aconsejará el farmacéutico (nunca perforar las ampollas, sino aplicar una gasa).
  • Toma una aspirina en caso de dolor.
  • Rehidrate bien bebiendo agua.
  • Y, la próxima vez, ¡ten cuidado!