Chile en la dieta para vivir más tiempo y proteger el corazón

Viva bien y más tiempo, protegiendo el corazón: este es uno de los objetivos que nos marcamos, elegir una dieta sana y equilibrada. Según algunos estudios, en esta perspectiva no debemos renunciar a la Ají picante. Este alimento parece poseer excelentes propiedades beneficiosas, entre las que destaca su acción protectora contra el sistema cardiovascular.

Los investigadores de la Instituto del Corazón, Vascular y Torácico de Cleveland Clinic examinó más de 4.700 estudios ya realizados sobre los efectos del chile en nuestra salud, analizando cinco de las principales bases de datos de salud mundial (Ovid, Cochrane, Medline, Embase y Scopus). También lo incluyeron en su metaanálisis. los datos de salud y hábitos alimentarios de más de 570 mil personas de Estados Unidos, Italia, China e Irán para resaltar las diferencias entre quienes suelen introducir ají en su dieta y quienes rara vez lo consumen.

Los resultados de esta investigación preliminar, que serán presentados en Sesiones científicas 2020 de la American Heart Association, son bastante alentadoras: una reducción del 26% en el riesgo de mortalidad cardiovascular, una reducción del 23% en el riesgo de mortalidad por cáncer y una reducción del 25% en el riesgo de mortalidad por todas las causas se encontró en consumidores habituales de chiles. Por supuesto, como lo especifica el Dr. Bo Xu, un cardiólogo de la Clínica Cleveland que dirigió el estudio, se necesitará más confirmación científica.

Hay muchos investigaciones que se han realizado a lo largo de los años analizar los efectos beneficiosos de este alimento. El chile en realidad tiene varias propiedades terapéuticas interesantes: según un estudio publicado en Señalización celular, por ejemplo, juega un papel importante acción antiinflamatoria, reduciendo así el riesgo de diversas enfermedades, incluidos algunos cánceres.

Una revisión cuyos resultados se publicaron el Apetito, en cambio, destacó su papel en pérdida de peso. El chile es responsable de la reducción del apetito, además de poder estimular la termogénesis. Además, estudios posteriores han revelado que este alimento tiene una acción antioxidante y analgésica, reduce el riesgo de desarrollar diversas enfermedades y ralentiza la disminución de las funciones cognitivas.

Ser responsable de estas virtudes benéficas es la capsaicina, el compuesto responsable del sabor picante e intenso de la guindilla. Sus mecanismos de acción aún no se conocen del todo, pero los científicos han demostrado que esta sustancia se une a los receptores del dolor, promoviendo la liberación de hormonas capaces de reducir la presión arterial, mejorar el metabolismo y promover la digestión.