Así, hija mía, te transmitiré todo lo que sé, todo lo que tengo.

Como si fueras una bruja, una de las buenas y poderosas, Te pasaré todo lo que sé, todo lo que tengo. Y no me refiero a una dote materialmente cuantificable ni a cómo organizar la casa y ser una buena esposa no, mi hijita te dará un tesoro de inestimable valor.

Te enseñaré a vivir en tu cuerpo de mujer, para reunir las energías y el gran poder que habita en ti. Explicaré cómo manejar los susurros del corazón, los instintos y las palabras de tu alma. Te enseñaré a escuchar el mundo, el universo, a entrar en comunicación con esa intuición que, demasiadas veces, por todo lo que te rodea, no podrás oír.

Porque ya sé que harás grandes cosas. Serás la protagonista de esa suave revolución que hacen otras mujeres, una pequeña y pacífica batalla por la justicia, para conseguir todo lo que quieres, todo lo que sueñas. Y lo harás a través de las palabras y gestos que hoy me pertenecen, y mañana serán tuyos.

Como si fuera un recuerdo ancestral, que se conserva y conserva a lo largo de los años, a lo largo de los siglos para llegar a ti, a través de mí. Así que te enseñaré todo lo que he entendido sobre la vida, para que la puedas vivir lo más intensamente que puedas, con coraje y sin rendirse nunca.

Y para ello tendrás que aceptar mi enseñanza, tendrás que hacerla tuya para aprender a conocer tu esencia, a reconocer tu valor para escuchar esa voz que explicará tu propósito en la vida, tu vocación. Esta es la tarea de mi hija mi, y lo llevaré a cabo con perseverancia y tenacidad para que puedas ser y convertirte en todo lo que alguna vez has soñado.

Más allá de los estereotipos y clichés, más allá de todas esas imposiciones que una sociedad todavía demasiado masculina y patriarcal intentará dictar, heredarás a través de mí independencia, fuerza y ​​tenacidad, y todas esas cosas que te convertirán en una mujer valiente y rebelde.

Comprenderás que tienes todos los elementos presentes en la naturaleza de tu lado, serás generoso como la tierra, poderoso como el fuego, sabio como el viento y vital como el agua. Te ayudaré para que ese poder que se esconde en ti te permita lograr todo lo que deseas, una luz guía que te sostendrá cuando todo a tu alrededor se derrumbe.

Te transmitiré ese conocimiento que un día tú mismo usarás para enseñarle a tu hija lo que yo te estoy enseñando, para pasar el testigo, para crear un mundo mejor para todas las generaciones futuras.