Alcohol y mujeres, cómo comportarse para el brindis de fin de año

La víspera de Año Nuevo de este año será diferente debido al Covid-19. Pero en cualquier caso, incluso para dejar el 2020 atrás, habrá algunos platos para comer en familia y en consecuencia los vinos preparados para la ocasión y brindis de buenos deseos. Por lo tanto, recuerde que beber alcohol tiene diferentes efectos en hombres y mujeres. Aunque obviamente el hábito de beber te permite tolerar mejor los vinos, cavas y licores (nunca olvides limitarte a mojarte los labios si no estás acostumbrado a beber), aquí unas sencillas reglas para afrontar mejor los brindis de fin de año y más en general para no sentirse incómodo con las “trampas” del alcohol.

La enzima clave para metabolizar el alcohol

No hay dudas. Cada persona reacciona al alcohol a su manera, a diferencia de quienes la rodean. Pero si eso es verdad la reacción al alcohol difiere entre personas, y además se modifica por el medio y las condiciones en las que se bebe, por otro lado no hay que olvidar que en cualquier caso la mujer tiende a asimilar el alcohol más lentamente y a retenerlo más tiempo en la sangre, prolongando sus efectos.

De hecho, en las mujeres existe una deficiencia relativa de una enzima particular llamada Alcohol deshidrogenasa: en promedio, esta enzima está disponible por un 20-25 por ciento menos en el sexo justo que en los hombres. Esta enzima tiene la función de “romper” mediante una reacción bioquímica el etanol en agua y el dióxido de carbono, sus productos finales. Para los amantes del alcohol, sería un sueño si el disponibilidad de esta enzima y las reacciones que maneja fueron infinitas. Pero no es así.

Por esta razón, tan pronto como se excede una determinada dosis de alcohol, no se puede metabolizar y daña el cuerpo: en particular el hígado y el sistema nervioso. Entonces llegamos a consecuencias clásicas relacionadas con la ingesta de alcohol, que no perdonan a nadie. Hasta un mililitro de alcohol por litro de sangre tiende a ser menos rápido en reacciones, pero es suficiente que la proporción se duplique para llegar a una intoxicación real y una euforia antinatural. El peligro pasa a ser el de perder los frenos inhibidores, con mayor riesgo de caídas y accidentes de tráfico, aunque nunca debas ponerte al volante después de beber.

En conclusión: El alcohol debe evitarse o, en cualquier caso, consumirse en cantidades muy pequeñas.. Y no debe correr el riesgo de sufrir una resaca: las consecuencias pueden ser extremadamente graves. Si el nivel de alcohol en sangre aumenta, de hecho, después de la fase de euforia existe el riesgo de entrar en un estado de somnolencia profunda y, sobre todo, especialmente para quienes no están acostumbrados a beber, existe el riesgo de la llamada acidosis metabólica. En esta situación, la acidez de la sangre aumenta significativamente y esto conduce a un grave sufrimiento de órganos.

Y luego, preste atención a las calorías.

Calorías vacías, cómo reducir los problemas de la línea.

En contar las calorías que se introducen con los alimentos Hay que tener en cuenta que cada gramo de alcohol aporta al organismo 7 calorías. Estas son calorías “vacías” porque prácticamente carecen de la mayoría de los nutrientes, por lo que las personas que abusan del alcohol pueden tener sobrepeso más fácilmente. Y no hay esperanza de sustituir el vino por la cerveza. Aunque en el cerveza hay menos alcohol que vino, solemos beber más y por tanto al final la situación de las calorías ingeridas cambia poco. Por esta razón es mejor evitar el alcohol y si estás acostumbrado a beber moderadamente es mejor recordar algunas formas de limitar los efectos del alcohol en el organismo.

Ante todo, no deberías beber demasiado rápido y solo después de ingerir algo de comida, por lo que se reduce la capacidad de absorción de la pared gástrica (el estómago es la zona donde se absorbe la mayor cantidad de alcohol). Solo piense que si bebe un vaso con el estómago vacío, aproximadamente el 90 por ciento del alcohol contenido entrará en su sangre una hora después de beber. El consumo de alcohol ralentiza la absorción de alcohol, que apenas alcanza el 50 por ciento después de una hora y alcanza aproximadamente el 80 por ciento del total después de 120 minutos de una comida.

Otra regla simple: para muchas personas es conveniente crear una especie de escudo contra la absorción de alcohol. ¿Como? Media cucharada de aceite de oliva antes de empezar a beber puede ayudar: podría formar una película grasosa en la pared del estómago que puede limitar la absorción de alcohol. Por último, es mejor evitar llevarse el vaso a la boca continuamente: dejar pasar al menos media hora entre un vaso y otro le da al cuerpo más forma de deshacerse del etanol.

Última recomendación: no mezcle drogas y alcohol. Por ejemplo, quienes están siguiendo un tratamiento por alergia, depresión o para poder descansar mejor, los efectos de los medicamentos pueden cambiar mucho en conjunto con las bebidas alcohólicas, con fuertes repercusiones en la capacidad de reacción.